Volvemos a una receta de mi infancia. Esta era la manera de comer coliflor que más me gustaba. De hecho, la coliflor no me gustaba, pero había que comérsela. No había otra. Así, que cuando mi madre la preparaba gratinada, yo respiraba tranquila. Lo mismo me ocurría con el brócoli. Con el tiempo, he descubierto…